La historia de nuestro país no deja de sorprendernos. La arqueología es un enigma que maravilla al mundo, nuestra gastronomía conquista los paladares más exigentes y, ahora, nuestros perros también buscan un sitial entre las maravillas que tenemos para ofrecer al mundo.
Hoy tenemos como reconocidos patrimonios al Viringo y al Pastor Chiribaya, con la ansiosa espera del Chaku Andino (también conocido como Chaku Cusqueño o Chapito) para ingresar a este selecto grupo.
Pero el fin no es solo haber conseguido su reconocimiento nacional e internacional, como fue el caso del Pastor Chiribaya ante la Federación Canina Americana (FECAM), sino, más bien, conseguir reglamentaciones que protejan esta herencia preinca y, más aún, asegurar su preservación, con una crianza controlada y responsable, orientada por entidades cinológicas legalmente constituidas y con respaldo internacional, como es el caso de la Asociación Canófila Peruana – Unión Canófila Peruana (ACP-UCPE).
Debemos entender que estas razas son patrimonios vivos y, si no se toman acciones correctas, podrían estar destinadas a su extinción. Urge que las autoridades, como el Ministerio de Cultura y el Ministerio de Agricultura, conformen comisiones o patronatos que hagan un real trabajo para asegurar y cuidar la continuidad en la investigación y los mecanismos en favor del Viringo, Pastor Chiribaya y Chaku Andino.

La ACP-UCPE, en conjunto con sus cinólogos, sigue trabajando incansablemente en favor de nuestras razas caninas peruanas. La comunidad, en general, también tiene una actuación estelar, ubicando e informando sobre perros con las características que ayuden a los objetivos trazados, replicando también la información para sensibilizar a todos.
La empresa privada también tiene un papel fundamental, ayudando a solventar los pasos a seguir.
Urge que nos unamos en favor de nuestros perros… El trabajo es de todos.
Este texto refleja una experiencia personal compartida con respeto y sensibilidad. VOCES ENTRE PATAS es un espacio que busca abrir conversaciones desde la experiencia personal, el respeto y la diversidad de miradas, promoviendo la reflexión y el diálogo consciente dentro de la comunidad pet lover.







