ASHER: Un Chaku, una familia y una historia por descubrir

Chaku

La llegada de Asher a la familia no fue una decisión sencilla. Antes de ser parte del hogar, hubo una investigación cuidadosa, conversaciones y, sobre todo, la aprobación de su doctora. Para Azul, su dueña, tener un perro no era un capricho: era algo que significaba mucho e importante en su vida. Por eso, tuvo que demostrar que estaba preparada para asumir esa responsabilidad.

Finalmente, el 27 de septiembre de 2020, llegó el momento to de conocerlo. En medio de las restricciones de la pandemia, la familia viajó hasta el Centro de Lima únicamente para verlo. Fue un encuentro esperado, pero nadie imaginaba lo que sucedería después.

Así comenzó una historia que, con los años, revelaría algo más sobre aquel perro tan especial. Asher no solo se convirtió en un integrante querido de la familia, sino que también resultó pertenecer a una raza canina peruana aún poco conocida, convirtiendo su llegada en el inicio de un vínculo que también los acercaría a una parte de la identidad y tradición del Perú.

EL DESCUBRIMIENTO

El descubrimiento del Chaku Cusqueño llegó de una manera tan cotidiana como inesperada: a través de un video de TikTok. Mientras veían las características de la raza, la familia comenzó a comparar aquella información con Asher. La similitud fue suficiente para que surgiera la sospecha: “En el momento que vimos un tiktok lo comparamos y dijimos si es un Chaku.”.

La duda, sin embargo, no quedó solo en una impresión familiar. Al día siguiente señor Jaime Rodríguez Valencia del ACP tuvo la oportunidad de conocer a Asher y confirmar aquello que la familia había comenzado a sospechar. Así, una comparación frente a la pantalla de un celular terminó convirtiéndose en el descubrimiento de una identidad que hoy llena de orgullo a toda la familia.

¿Qué sintieron al saber que tenían en casa a un perro perteneciente a una raza canina peruana?

“De por sí todos estamos muy orgullosos de Asher, y ahora más. Toda la familia incluso se toma más fotos con él cuando nos visita”, nos comenta Azul.

La respuesta refleja que ese orgullo no es exclusivo de quienes conviven con Asher. Desde que conocieron su origen, incluso quienes lo visitan parecen querer guardar un recuerdo junto a él.

UNA RAZA QUE TIENE MUCHO POR CONTAR

Para la familia de Asher, investigar sobre el Chaku Cusqueño significó descubrir que aún existe poca información sobre esta raza. Sin embargo, lo que encontraron coincidía con Asher, cuyas características reflejaban lo que se conoce del Chaku y confirmaban que podía ayudar a mostrar cómo es la raza en la vida cotidiana.

¿Fue sencillo encontrar información sobre el Chaku cuando comenzaron a investigar sobre él?

La familia lo resume de manera directa: “En realidad, como es una raza nueva, se sabe muy poco, pero de todas las características que se sabe, Asher tiene todas”, señalan.

Esa falta de información también evidencia uno de los principales desafíos para el futuro de la raza: no basta con que existan ejemplares o avance su reconocimiento, también es necesario darla a conocer. Para la familia de Asher, una de las claves está en algo tan básico como necesario: generar más información, especialmente para quienes conviven con perros de características similares y nunca se han preguntado si podrían pertenecer a una raza peruana.

Chaku

Por eso, cuando se les pregunta qué les dirían a quienes podrían tener un Chaku en casa sin saberlo, su respuesta no habla solamente de identificación, habla también de valorar mucho más a ese compañero de cuatro patas.

¿Qué les gustaría decirle a una familia que quizá tiene un perro con características similares a Asher, pero todavía no sabe que podría tener un Chaku Cusqueño?

“Valoren mucho más a su perrito o perrita porque esta raza es muy fuerte, leal y además, bueno, si son como Asher, tienen la autoestima en el piso más alto de Dubai”.

La frase, dicha con humor, también parece describir bastante bien al propio Asher. Porque si algo queda claro al escuchar a su familia es que el orgullo por su raza no es el único rasgo que lo caracteriza. Asher tiene personalidad propia y, aparentemente, mucha confianza en sí mismo.


UN LEGADO QUE CAMINA POR CASA

Detrás de esa personalidad existe una dimensión más profunda. Para su familia, Asher representa mucho más que un perro de compañía: es parte de una historia que se remonta a aquellos perros que estuvieron presentes en el pasado y cumplieron un papel como protectores de los Andes. Hoy, esa historia se mantiene de una forma más cotidiana: en casa, durante los paseos, mientras explora el parque o incluso en esas madrugadas en las que permanece atento mientras su familia duerme.

¿Qué creen que representa Asher para la difusión y reconocimiento de esta raza peruana?

“Asher representa el legado de todos esos perritos Chakus del antepasado y protectores de los Andes, solo que su batalla ahora la hace en casa, en el parque descubriendo y mientras nos vigila el sueño de madrugada”, comenta Azul.

Es precisamente desde ese lugar que Asher puede convertirse en un pequeño embajador de una raza que todavía necesita ser descubierta por muchos peruanos. Su historia permite conocer al Chaku no solamente desde una descripción o característica física, sino desde la experiencia de una familia que comparte su vida con uno de ellos.

Chaku

Y después de conocer su historia, queda una última pregunta: ¿qué diría Asher si pudiera contarle directamente a todo el Perú qué significa ser un Chaku Cusqueño?

La respuesta probablemente tendría mucho de su personalidad. Su familia lo describe como un perro noble, pero también deja claro que la humildad no es una de sus virtudes. Para ellos, Asher siempre ha sabido que es especial y que ocupa un lugar privilegiado dentro de la familia.

Yo creo que en palabras de Asher diría: “Yo sabía que era especial. Todo el tiempo sabía, que yo era lo más visual en la familia. Ser patrimonio cultural viviente es algo con lo que se nace. Si tú también eres patrimonio cultural viviente, siéntete orgulloso, menea la cola y, si algo no te gusta, ladra con fuerza”.

Entre el orgullo, el humor y esa particular seguridad que parece acompañarlo, Asher termina dejando un mensaje que va más allá de su propia historia. Ser parte de una raza peruana puede significar reconocer y valorar aquello que forma parte de nuestra identidad.
Y quizás esa sea precisamente la mejor manera de cerrar su historia: con un perro que llegó a una familia para convertirse en compañero, que un día descubrió que pertenecía a una raza peruana y que hoy, con la cola en alto, ayuda a que otros conozcan al Chaku Cusqueño.

Porque Asher ya lo tiene claro: él sabía que era especial.

Te puede Interesar

Voces Entre Patas

Pet Star

Síguenos en nuestras redes

Eventos Pet

Anuncios

Tu anuncio aquí
Tu anuncio aquí
Tu anuncio aquí